Cultivar con cuidado: cebollas y suelo vivo en Yaya Cuqui
En Yaya Cuqui hemos comenzado un nuevo cultivo de cebollas, y lo hacemos como entendemos que debe hacerse: con respeto por la tierra, escuchando sus tiempos y cuidándola con el mismo mimo con el que cuidamos nuestra cultura.
Para nosotros, cultivar no es solo producir alimentos. Es una forma de vivir y de relacionarnos con el entorno. Por eso seguimos apostando por una agricultura ecológica y regenerativa, que no fuerza el suelo ni rompe sus equilibrios, sino que los acompaña.
En esta ocasión estamos experimentando con el método No-Dig (no cavar), preparando bancales de compost sin remover la tierra. De esta manera dejamos que la vida del suelo —lombrices, microorganismos y raíces— siga haciendo su trabajo de forma natural. El compost alimenta la tierra desde arriba, protegiéndola, manteniéndola viva y fértil.
Creemos firmemente que la tierra no se domina, se cuida. No se trata de sacar más a cualquier precio, sino de devolverle al suelo lo que nos da, para que siga produciendo hoy y también mañana. Así evitamos alterar el entorno y conservamos la biodiversidad que nos rodea.
Este nuevo cultivo de cebollas es también una forma de mantener vivas las enseñanzas del campo, de honrar a quienes cultivaron antes que nosotros y de sembrar un futuro más sano para las próximas generaciones.
Seguimos caminando despacio, con las manos en la tierra y la mirada puesta en un campo vivo, fértil y respetado.

