
“Cada raíz que crece es una promesa de equilibrio renovado.”
Hoy quiero compartir con vosotros que ya hemos comenzado la plantación de brócolis, coliflor, repollo, lechugas y remolachas






🌍 ¿Por qué estos cultivos son tan importantes para la salud del suelo?
Aunque solemos hablar de estas hortalizas por su valor nutritivo en la mesa, en la tierra cumplen funciones igual de interesantes:
🥦 Brócoli, Coliflor y Repollo (Crucíferas)
Las crucíferas son excelentes aliadas en sistemas regenerativos. Sus raíces pivotantes ayudan a romper capas compactadas del suelo, permitiendo que el aire y el agua penetren mejor. Además, aportan compuestos naturales (glucosinolatos) que pueden ayudar a reducir poblaciones de patógenos del suelo de manera natural, creando un ambiente más equilibrado.
🥬 Lechugas
La lechuga es un cultivo de ciclo corto que mantiene el suelo continuamente cubierto, uno de los principios clave de la agricultura regenerativa. Esta cobertura ayuda a evitar la erosión, a conservar la humedad y a proporcionar alimento constante a la microbiota del suelo. Además, es ideal para intercalar entre cultivos de mayor tamaño.
🌱 Remolachas
La remolacha, con su raíz engrosada, colabora en la descompactación del suelo, creando canales que futuras raíces pueden aprovechar. También moviliza ciertos nutrientes, especialmente minerales, desde capas más profundas hacia la superficie, contribuyendo al ciclaje natural de nutrientes.
En las próximas semanas seguiremos monitoreando el crecimiento, ajustando riegos, introduciendo coberturas vegetales y fomentando la biodiversidad del suelo. Si te interesa la agricultura regenerativa o quieres aprender más sobre cómo cuidamos la tierra, ¡quédate atento a las próximas publicaciones!
Como siempre, gracias por acompañarnos en este viaje de cultivar no solo alimentos, sino vida.






